Por eso, cuando tienen certeza de su muerte, de que tarde o temprano van a partir, dicen de vez en cuando “ya nos vamos”, “pronto nos iremos”, al mismo tiempo que señalan o miran hacia atrás; igual cuando hablan de sus muertos, de sus antepasados, se refieren a ellos en un tiempo por venir y apuntan con sus manos o miradas hacia adelante.
Cuaderno de notas, imágenes y sonidos. Parte I del Bluf en: http://paurakemantarraya.blogspot.com/
quarta-feira, fevereiro 28, 2007
Cozmovisiao de la Terra de las Montañas Azules. Otra más de los que se están yendo y devotos de la Waila
Por eso, cuando tienen certeza de su muerte, de que tarde o temprano van a partir, dicen de vez en cuando “ya nos vamos”, “pronto nos iremos”, al mismo tiempo que señalan o miran hacia atrás; igual cuando hablan de sus muertos, de sus antepasados, se refieren a ellos en un tiempo por venir y apuntan con sus manos o miradas hacia adelante.
sábado, fevereiro 24, 2007
Escuadra Prieto Bereta, 9 milímetros Parralbelium de Nokia (Para tod@as aquell@s que no pueden dejar de hablar y disparar al mismo tiempo)

Próximamiente: Historia y especificaciones técnicas del producto, así como pedidos y repuestos en Línea (de Fuego)
sábado, fevereiro 17, 2007
El Olympo ya cuenta con Banda Ancha
sexta-feira, fevereiro 16, 2007
Kumbia Villera. Tomado del Ficcionario Aridoamerikano de la Tierra de las Montañas Azules
Título más reciente de la Biblioteca Breve Gua Gua Gua Gua y Kura, por el Valdés
Traducción del Kahita, cuidado de la ediciao y mediacio textual: Nosotros mismos, Engels López y Rogelio Romero
Argumento No Mágico Ni Religioso para Gestionar y Sistematizar una Kaguamanta durante el largo invierno de San Aizkolaris de las Garzas
quarta-feira, fevereiro 14, 2007
14 de Crazy Horse (febrero loko). Día del San Valentín Elizalde "El Muerto que canta"
Seguido nacen místicas y santos.
A veces se cruza uno con once mil vírgenes.
Pero allá, muy de vez en cuando, nacen retromártirespostmortem.
Esto último sucedió con El Gallo de Oro, alias Valentín Elizalde.
Fue mártir en el norte de África antes de que surgiera el cristianismo.
Lo hicieron santo y le asignaron día del amor y la amistad un catorce de febrero.
Y sus restos descansan para siempre en un santuario de Guasave.
El Señor Malverde, El Espíritu de Pancho Villa, La Santa Muerte, El Señor de los Cielos y dos que tres Orishas de la Tierra de las Montañas Azules se disputan a balazos sus canciones.
¡Te Alá bamos Kartucho!
sexta-feira, fevereiro 09, 2007
quinta-feira, fevereiro 08, 2007
Título de la Biblioteca Muy Breve Gua y Kura Gua Gua Gua Gua Gua (serie Motivacional para pasar hechos madre la cuesta de february)
terça-feira, fevereiro 06, 2007
Textos de nuestro paisano Ben Okri: "Una oraciao de los vivos", "El camino hambriento", "Riquezas infinitas". ¡Viva la madre patria! Áfrika
"Toda mi información me trajo a esta ciudad. Si mi amante, mis hermanos, mi familia están en algún sitio, es aquí. Esta es la última ciudad del mundo. Más allá de su puerta roída está el desierto. El desierto se estira hacia el pasado, hacia la historia, hasta el mundo occidental y la fuente de la sequía y el hambre: la enorme montaña de ausencia de amor. Desde sus cumbres, por la noche, los oscuros espíritus de la negación cantan sus impresionantes canciones que encogen el alma. Sus canciones nos roban la esperanza y nos hacen ceder nuestras energías al aire. Sus canciones son frías y nos entregan a la lucidez de morir. Detrás de nosotros, en el pasado, antes de que ocurriera todo esto, había todas las posibilidades del mundo. Habían todas las oportunidades para, partiendo de cosas pequeñas, crear una historia y un futuro nuevos, dulces, si hubiéramos llegado a verlas. Pero ahora, por delante sólo quedan las canciones de la montaña de la muerte. Buscamos a nuestros seres queridos mecánicamente y con una sequedad en los ojos. Nuestros estómagos ya no existen. Nada existe excepto la búsqueda. (...)
La vida humana, llena de codicia y amargura, confusa, asfixiante, llena de prejuicios e insensible, y agradable también, e igualmente maravillosa, pero... la vida humana me había traicionado. Además, ya no quedaba en mí nada por salvar. Incluso mi alma se estaba muriendo de hambre. Abrí los ojos por última vez. Vi las cámaras sobre todos nosotros. Para ellos, éramos los muertos. Mientras atravesaba la agonía de la luz, los vi a ellos como muertos, abandonados en un mundo sin compasión ni amor. Mientras la vaca deambulaba entre la aparente desolación de la habitación, a la gente que lo estaba grabando todo le debe de haber parecido raro que me hubiera puesto tan cómodo entre los muertos. Pero estaba cómodo. Me estiré y cogí la mano de mi amante. Con una respiración dolorosa y un suspiro y una sonrisa, me dejé ir. La sonrisa debió de extrañar a los reporteros. Si hubieran comprendido mi idioma, habrían sabido que era mi modo de decir adiós. "
pirañeado de: http://www.epdlp.com/texto.php?id2=1068
Ben Okri La carretera hambrienta (fragmento)
"Con nuestros compañeros del mundo de los espíritus -aquellos con quienes teníamos especial afinidad- éramos casi siempre felices, porque flotábamos en la corriente verdemar del amor. Jugábamos con los faunos, las hadas y los seres hermosos. Tiernas sibilas, duendes benignos y la serena presencia de nuestros antepasados nos acompañaban siempre, bañándonos en el resplandor de sus distintos arcos iris. Son muchas las razones para que los bebés lloren cuando nacen, y una de ellas es la repentina separación del mundo de los sueños incorpóreos, donde todo está lleno de hechizos y no existe el sufrimiento. Cuanto más felices éramos más próximo estaba nuestro nacimiento. Al acercarse una nueva encarnación nos comprometíamos mediante pactos a regresar al mundo de los espíritus tan pronto como se presentara una oportunidad. Hacíamos esas promesas en encendidos campos de flores y bajo el dulce claro de luna de aquel universo. Los mortales nos llamaban abiku, niños espíritus. No todo el mundo nos reconocía. Éramos los que no cesábamos de ir y venir, reacios a aceptar la vida. Teníamos la facultad de provocarnos la muerte y la obligación de cumplir nuestros pactos. Quienes los rompían sufrían alucinaciones y el acoso de sus compañeros. Sólo encontraban consuelo cuando regresaban al mundo de los nonatos, el lugar de las fuentes, donde sus seres queridos los esperaban en silencio. Aquellos de nosotros que prolongábamos nuestra estancia en el mundo, seducidos por el anuncio de memorables acontecimientos, atravesábamos la vida con ojos cargados de muerte y belleza, llevando en nuestro interior la música de una hermosa y trágica mitología. De nuestras bocas brotaban oscuras profecías. Imágenes del futuro invadían nuestras mentes. Éramos los extraños, siempre a medias en el mundo de los espíritus. (...)
Todos descendimos al gran valle. Era un día en el que se celebraban fiestas desde tiempo inmemorial. Espíritus maravillosos danzaron al compás de la música de los dioses, y con sus cánticos dorados y sus encantamientos de lapislázuli protegieron nuestras almas durante el tránsito y nos prepararon para el primer contacto con la sangre y la tierra. Todos hicimos solos la travesía. Teníamos que sobrevivirla solos: superar las llamas y el mar, el contacto con las ilusiones. Había empezado el destierro. Tales son los mitos de los orígenes. Historias y estados de ánimo muy enraizados en quienes creen en tierras ricas y creen todavía en los misterios. Nací no sólo porque hubiera concebido la idea de quedarme, sino porque, finalmente, después de tantas idas y venidas, sentía ya, asfixiándome, la presión de los grandes ciclos temporales. Recé para que se me concediera la risa, pedí una vida sin hambre y recibí paradojas por respuesta. Sigue siendo para mí un enigma por qué nací sonriendo. "
pirañeado de: http://www.epdlp.com/texto.php?id2=1067
Treinta y dos
El polvo de los ángeles está en todas partes.
El rostro oculto de las cosas se abre para nosotros.
El tiempo de la inocencia se ha ido.
Arribamos a la edad del sueño.
Mueren las vías antiguas.
Hoy atravesamos turbulentos misterios.
No sabemos que todo un camino se ha ido.
No sabemos qué cosas vendrán.
Seguimos viviendo como si la historia fuera un sueño.
El milagro es seguir vivos y amando
lo mejor que podemos
en este enigma de la realidad.
De la novela Riquezas Infinitas (Infinite Riches), Phoenix House, Londres, 1998, en: http://www.jornada.unam.mx/2003/06/23/oja74-okriymumia.html
segunda-feira, fevereiro 05, 2007
Reflexiones de los Teheraníes fundamentalistas, bajo la sombra de los Mezquites, en el corazón de la Gran Chichi Meca
¿Los de Terán... son de Irán?
¿A dónde vas que más valgas?
General Teherán, Nuevo León, Irán
del Khurdizthán Irakí
te necsitan