quarta-feira, fevereiro 28, 2007

Cozmovisiao de la Terra de las Montañas Azules. Otra más de los que se están yendo y devotos de la Waila

En algún lugar del Noroeste, el pueblo Tohono O’odham (“Los que se están yendo”) piensa que, poco antes de morir, recorremos en forma inversa cada una de las huellas que dejamos en este mundo. Cantan y cuentan que, andar para atrás por las brechas del tiempo nos vuelve a conectar por banda ancha espiritual con todas las cosas y seres de la vigilia, del sueño, y que -por si fuera poco- ese caminar nos lleva al futuro.
Por eso, cuando tienen certeza de su muerte, de que tarde o temprano van a partir, dicen de vez en cuando “ya nos vamos”, “pronto nos iremos”, al mismo tiempo que señalan o miran hacia atrás; igual cuando hablan de sus muertos, de sus antepasados, se refieren a ellos en un tiempo por venir y apuntan con sus manos o miradas hacia adelante.

sábado, fevereiro 24, 2007

Escuadra Prieto Bereta, 9 milímetros Parralbelium de Nokia (Para tod@as aquell@s que no pueden dejar de hablar y disparar al mismo tiempo)

Producto de tecnología Finlandesa, Italoafrorraramuri y Theraní, último grito y cañonazo de la moda en Sonoyta, Paso del Norte, Piedras Negras, Laredo, General Terán, Tierrosa, Tamaulipas y la Tierra de las Montañaz Azulez Toda.

Próximamiente: Historia y especificaciones técnicas del producto, así como pedidos y repuestos en Línea (de Fuego)

sábado, fevereiro 17, 2007

El Olympo ya cuenta con Banda Ancha

El hilo conductor que sacaba -una y otra vez, una y otra vez- a Teseo, del Laberinto, se transformó en su inverso contemporáneo y virtual: la red de redes de la Ariadne electrónica global.
Pero, entonces, una respuesta que antecede la elucubración anterior es ¿Y dónde quedó el chingado Minotauro?
Músika de Mi Tierra, La Madre Patria (Áfrika) Ladysmith Black Mambazo - Hello My Baby

sexta-feira, fevereiro 16, 2007

Kumbia Villera. Tomado del Ficcionario Aridoamerikano de la Tierra de las Montañas Azules

Kumbia Villera. Ritmo y canto popular de las Villas Miseria, en Argentina. Se difundió a través de las Barras Bravas de fútbol sudamericanas pero su origen remoto es la Kumbia Villista, un tipo de Kumbia Norteña que se canta y baila para invocar al espíritu de Pancho Villa, en los estadios de Beisbol de la Tierra de las Montañas Azules.

Título más reciente de la Biblioteca Breve Gua Gua Gua Gua y Kura, por el Valdés

Engels, Imaz, Valentín y yo. El sistema penitenciario como único espacio del capitalismo postsistémico en el que la síntesis dialéctica es posible. Los muertos cantan, "todo lo sagrado es profano, todo lo sólido se desvanece en el aire". Soundtrack: Crosby, Still, Nash y Yo. Ediciones Milenio Trascendente. 2007.

Traducción del Kahita, cuidado de la ediciao y mediacio textual: Nosotros mismos, Engels López y Rogelio Romero

Argumento No Mágico Ni Religioso para Gestionar y Sistematizar una Kaguamanta durante el largo invierno de San Aizkolaris de las Garzas

"La Caguamanta de Soriana, San Nicolás, es mas del mar que la del mar de allá" El Valdés Korroscada, presumiendo sus vastos conocimientos transaocéanicos

quarta-feira, fevereiro 14, 2007

14 de Crazy Horse (febrero loko). Día del San Valentín Elizalde "El Muerto que canta"

Últimamente hay plaga de ángeles y demonios.
Seguido nacen místicas y santos.
A veces se cruza uno con once mil vírgenes.

Pero allá, muy de vez en cuando, nacen retromártirespostmortem.

Esto último sucedió con El Gallo de Oro, alias Valentín Elizalde.
Fue mártir en el norte de África antes de que surgiera el cristianismo.
Nació entre Cajeme y Los Mochis, en el corazón de La Tierra Yoleme.
Lo sacrificaron en Reynosa, Tamaulipas, una mañanita fría.
Lo hicieron santo y le asignaron día del amor y la amistad un catorce de febrero.
Y sus restos descansan para siempre en un santuario de Guasave.

El Señor Malverde, El Espíritu de Pancho Villa, La Santa Muerte, El Señor de los Cielos y dos que tres Orishas de la Tierra de las Montañas Azules se disputan a balazos sus canciones.

¡Te Alá bamos Kartucho!
Posdata no intencional y temerosa del 16 de febrero:
Columna "Trascendió", de Milenio Diario de Monterrey, Viernes 16 de febrero, 2007:
"Que más increíble es lo que aconteció ayer en el Reclusorio Oriente durante los festejos del amor y la amistad. El director del penal, Engels López Barrios, apareció con jeans, chamarra, sombrero y botas, y cantó e interpretó cuatro temas del recientemente asesinado ídolo grupero Valentín Elizalde, El gallo de oro. Entre las canciones no podía faltar A mis enemigos".
Posdata gestionada y no sugerida por el trabajador remoto, en tiempo irreal, Valdés Korroscada, quien retroañade: "Ya hasta miedo me está dando salir a la calle".

sexta-feira, fevereiro 09, 2007

quinta-feira, fevereiro 08, 2007

Título de la Biblioteca Muy Breve Gua y Kura Gua Gua Gua Gua Gua (serie Motivacional para pasar hechos madre la cuesta de february)

Las Hachas de Hualahuises. El modo de producción asiático prehistórico como salida a la crísis definitiva del capitalismo en su fase postsistémica. Edición del Partido de los Comunistas con la autorización del Beto y bajo el cuidado del Uriel. César Valdez Korrozcada y López Kolpe. (Sólo disponible de manera remota) Green River, Linares 2007.

terça-feira, fevereiro 06, 2007

Textos de nuestro paisano Ben Okri: "Una oraciao de los vivos", "El camino hambriento", "Riquezas infinitas". ¡Viva la madre patria! Áfrika

Ben Okri Una oración de los vivos (fragmento)
"Toda mi información me trajo a esta ciudad. Si mi amante, mis hermanos, mi familia están en algún sitio, es aquí. Esta es la última ciudad del mundo. Más allá de su puerta roída está el desierto. El desierto se estira hacia el pasado, hacia la historia, hasta el mundo occidental y la fuente de la sequía y el hambre: la enorme montaña de ausencia de amor. Desde sus cumbres, por la noche, los oscuros espíritus de la negación cantan sus impresionantes canciones que encogen el alma. Sus canciones nos roban la esperanza y nos hacen ceder nuestras energías al aire. Sus canciones son frías y nos entregan a la lucidez de morir. Detrás de nosotros, en el pasado, antes de que ocurriera todo esto, había todas las posibilidades del mundo. Habían todas las oportunidades para, partiendo de cosas pequeñas, crear una historia y un futuro nuevos, dulces, si hubiéramos llegado a verlas. Pero ahora, por delante sólo quedan las canciones de la montaña de la muerte. Buscamos a nuestros seres queridos mecánicamente y con una sequedad en los ojos. Nuestros estómagos ya no existen. Nada existe excepto la búsqueda. (...)

La vida humana, llena de codicia y amargura, confusa, asfixiante, llena de prejuicios e insensible, y agradable también, e igualmente maravillosa, pero... la vida humana me había traicionado. Además, ya no quedaba en mí nada por salvar. Incluso mi alma se estaba muriendo de hambre. Abrí los ojos por última vez. Vi las cámaras sobre todos nosotros. Para ellos, éramos los muertos. Mientras atravesaba la agonía de la luz, los vi a ellos como muertos, abandonados en un mundo sin compasión ni amor. Mientras la vaca deambulaba entre la aparente desolación de la habitación, a la gente que lo estaba grabando todo le debe de haber parecido raro que me hubiera puesto tan cómodo entre los muertos. Pero estaba cómodo. Me estiré y cogí la mano de mi amante. Con una respiración dolorosa y un suspiro y una sonrisa, me dejé ir. La sonrisa debió de extrañar a los reporteros. Si hubieran comprendido mi idioma, habrían sabido que era mi modo de decir adiós. "

pirañeado de:
http://www.epdlp.com/texto.php?id2=1068

Ben Okri La carretera hambrienta (fragmento)
"Con nuestros compañeros del mundo de los espíritus -aquellos con quienes teníamos especial afinidad- éramos casi siempre felices, porque flotábamos en la corriente verdemar del amor. Jugábamos con los faunos, las hadas y los seres hermosos. Tiernas sibilas, duendes benignos y la serena presencia de nuestros antepasados nos acompañaban siempre, bañándonos en el resplandor de sus distintos arcos iris. Son muchas las razones para que los bebés lloren cuando nacen, y una de ellas es la repentina separación del mundo de los sueños incorpóreos, donde todo está lleno de hechizos y no existe el sufrimiento. Cuanto más felices éramos más próximo estaba nuestro nacimiento. Al acercarse una nueva encarnación nos comprometíamos mediante pactos a regresar al mundo de los espíritus tan pronto como se presentara una oportunidad. Hacíamos esas promesas en encendidos campos de flores y bajo el dulce claro de luna de aquel universo. Los mortales nos llamaban abiku, niños espíritus. No todo el mundo nos reconocía. Éramos los que no cesábamos de ir y venir, reacios a aceptar la vida. Teníamos la facultad de provocarnos la muerte y la obligación de cumplir nuestros pactos. Quienes los rompían sufrían alucinaciones y el acoso de sus compañeros. Sólo encontraban consuelo cuando regresaban al mundo de los nonatos, el lugar de las fuentes, donde sus seres queridos los esperaban en silencio. Aquellos de nosotros que prolongábamos nuestra estancia en el mundo, seducidos por el anuncio de memorables acontecimientos, atravesábamos la vida con ojos cargados de muerte y belleza, llevando en nuestro interior la música de una hermosa y trágica mitología. De nuestras bocas brotaban oscuras profecías. Imágenes del futuro invadían nuestras mentes. Éramos los extraños, siempre a medias en el mundo de los espíritus. (...)

Todos descendimos al gran valle. Era un día en el que se celebraban fiestas desde tiempo inmemorial. Espíritus maravillosos danzaron al compás de la música de los dioses, y con sus cánticos dorados y sus encantamientos de lapislázuli protegieron nuestras almas durante el tránsito y nos prepararon para el primer contacto con la sangre y la tierra. Todos hicimos solos la travesía. Teníamos que sobrevivirla solos: superar las llamas y el mar, el contacto con las ilusiones. Había empezado el destierro. Tales son los mitos de los orígenes. Historias y estados de ánimo muy enraizados en quienes creen en tierras ricas y creen todavía en los misterios. Nací no sólo porque hubiera concebido la idea de quedarme, sino porque, finalmente, después de tantas idas y venidas, sentía ya, asfixiándome, la presión de los grandes ciclos temporales. Recé para que se me concediera la risa, pedí una vida sin hambre y recibí paradojas por respuesta. Sigue siendo para mí un enigma por qué nací sonriendo. "

pirañeado de: http://www.epdlp.com/texto.php?id2=1067

Treinta y dos

El polvo de los ángeles está en todas partes.

El rostro oculto de las cosas se abre para nosotros.

El tiempo de la inocencia se ha ido.

Arribamos a la edad del sueño.

Mueren las vías antiguas.

Hoy atravesamos turbulentos misterios.

No sabemos que todo un camino se ha ido.

No sabemos qué cosas vendrán.

Seguimos viviendo como si la historia fuera un sueño.

El milagro es seguir vivos y amando

lo mejor que podemos

en este enigma de la realidad.

De la novela Riquezas Infinitas (Infinite Riches), Phoenix House, Londres, 1998, en: http://www.jornada.unam.mx/2003/06/23/oja74-okriymumia.html

segunda-feira, fevereiro 05, 2007

Reflexiones de los Teheraníes fundamentalistas, bajo la sombra de los Mezquites, en el corazón de la Gran Chichi Meca

¿A dónde Irán... los de Terán?
¿Los de Terán... son de Irán?
¿A dónde vas que más valgas?
General Teherán, Nuevo León, Irán
del Khurdizthán Irakí
te necsitan

Título de la Colecciao Muy Breve Gua y Kura Gua Gua Gua Gua Gua Gua (¡tu me aplaudes!)

Subcontratados por la otredad. El trabajo no manual y no intelectual en la primera década del siglo XXI. Un estudio no interdisciplinario de la conexión de este mundo con el otro. Estudios Sistémicos de Cajeme, S.A. de C.V. 2007.
Nota del mediador textual: El proceso creativo del anterior tratado es el siguiente: el Valdés lo escribió primero, a nosotros se nos ocurrió antes y los albanosorenses lo convirtieron en tradición oral y forma de vida en el Noroeste después (o al revés).

"El Muerto que Canta. Crónica verdadera de la lucha por la otredad. Ediciones Los Chalinos Muertos. Cosalá. 2007." Por el Valdés

Una edición más de los intermediadores textuales del Kolectivo Itinerante, Colección Muy Breve Gua y Kura. Gua Gua Gua Gua.