quarta-feira, janeiro 14, 2009

Ocurrió durante el solsticio de invierno 2008, en el ejido Cerro Prieto de Linares, Nuevo León

Altai le quiere dar de comer a uno de los gatos ferales del ejido Cerro Prieto, bestias que, en tierras situadas más al norte, son conocidas en ciertas noches de tormenta como gatos de mar.

Estamos de paso y traemos pocas provisiones por eso le insistimos que no puede darle su comida a ese gato. Nydia añade que -además- lo convertirá en un gato defectuoso porque se impondrá a la comida fácil y dejará de cazar en el monte.

Pero la niña sigue empecinada y sin dejar de caminar con su plato se dirige rumbo al felino.

Altai -le insisto con fuerza- no puedes darle tu comida a ese animal.

Pero ella parece no escuchar y avanza decidida, al mismo tiempo que señala "si se la voy a dar porque tu me has dicho siempre que comparta y voy a compartir con el; además, los gatos no pueden andar en dos patas como nosotros". 

Ante semejante argumentación, es ya casi imposible detenerla por lo que intentamos un último recurso y le decimos: "Bueno, a quién quieres más, al gato o a mí".

A lo que responde rápidamente (de hecho, antes de que termine mi frase anterior): "al gato, al gato, al gato..."

3 comentários:

SOLERA disse...

Te amo mucho karalampio, soy muy feliz contigo y por eso celebro que estemos juntos en este aniversario de tu cumple....

Paurake disse...

Bueno, nuestra celebraciao sigue y sigue.
Desde el solsticio de invierno hasta el 21 de enero es la temporada fuerte.
Y luego pues a seguir celebrando el amor, que le vamos a hacer si so sabemos hacer otra cosa

Tere Mtz disse...

hola Cristobal..
como estás?
bueno aquí pasanod a chismorrear por tu blog jaja..
oye me parese unteresante la argumentación de tu niña, se lee que es una niña muy lista e inteligente ee. pero como te cambio por una gato jajaa..
no no no, bueno pues seguimos en oicntacto y pues seguiré revisando la informacion que me diste muchas gracias se que me servirá mucho...
saludos a Nydia..

Tere Mtz